Se ha producido un error en este gadget.

lunes, 21 de mayo de 2012

Luz verde a molinos submarinos


Luz verde a molinos submarinos para generar energía
BBC Mundo
Tecnología
Nos complace presentar en nuestro blog este importantísimo tema de la energía submarina a todos nuestros lectores, pues el buen uso de la energía nos ahorrara muchos dolores y guerras en el futuro cercano.
turbina
Las turbinas se colocan en el lecho marino para aprovechar el movimiento de las mareas.
Turbinas submarinas para generar electricidad con la fuerza de las mareas, es el plan que Reino Unido ya está poniendo en práctica con el fin de convertir a Escocia en una especie de Arabia Saudita de las energías renovables.
Son enormes molinos situados bien por debajo de las olas, que no se ven desde la superficie y que resultan viables en una nación rodeada por algunas de las mareas más fuertes del mundo.
Contenido relacionado
Es por ello que Escocia se ha convertido en una especie de campo de pruebas de este tipo de tecnologías de energía limpia.
Simple pero complicado
A voz de pronto, parece una idea muy obvia: tomar un molino de esos que se emplean para generar energía eólica y colocarlo en el fondo del mar para que sus astas giren con la marea y producir energía.
La ventaja: a diferencia del viento, las mareas se pueden predecir, incluso décadas antes.
Algunos de estos molinos ya están siendo puestos a prueba en el área de Orkney, en el norte de Escocia y principal centro de investigación de sistemas de generación de energía por mareas del país.
En este área, las aguas del océano Atlántico y el Mar del Norte confluyen a gran velocidad y retroceden cada seis horas.
Aunque instalar molinos submarinos parece una forma simple de generar electricidad, lo cierto es que es mucho más difícil instalar un sistema de este tipo que construir un oleoducto en el desierto.
El principal reto es el clima. Es un entorno extremadamente duro para construir cualquier cosa y mucho más para trasladar a una vasta flota de máquinas bajo las olas.
Prueba exitosa
No obstante, una de estas turbinas se colocó en posición durante las tormentas de invierno y su funcionamiento, dicen los responsables, está siendo óptimo.
De 30 metros de altura, el dispositivo ya está generando energía para los hogares y negocios de la isla de Eday, lo que según aseguran los investigadores, les da la confianza para implementar proyectos a gran escala.
"El comportamiento del primer aparato nos ha dado confianza. Los ingenieros fueron capaces de instalar el dispositivo en condiciones climáticas atroces, y ha estado operativo a un nivel muy alto desde entonces", dijo Keith Anderson del Instituto de Investigación de Energías Renovables en Escocia.
"Escocia tiene los mejores recursos en mareas de Europa, y es por ello que tecnologías punta en el mundo están siendo puestas a prueba aquí".
Creciente interés

La instalación de las turbinas es una tarea complicada debido a las condiciones climáticas del lugar.
La turbina puede ser controlada por el Centro Europeo de Energía Marina (EMEC) en la isla de Eday, pero los ingenieros pueden operar e inspeccionar el dispositivo desde Glasgow usando conexiones móviles y una cámara incorporada en la turbina.
Ahora su plan es desplegar diez de estos molinos cerca de la localidad de Islay el próximo año, y más tarde unos 100 en el área de Pentland Firth.
Desde 2003, Orkney se convirtió en el campo de pruebas de todo tipo de inventos para generar energía limpia gracias a las mareas.
Hoy 14 de sus áreas de pruebas están ya reservadas, lo que demuestra el creciente interés por sacar partido de este recurso marino.
Las compañías detrás de estas investigaciones pasaron de ser pequeñas compañías con escasos inversores a algunos de los mayores nombres en ingeniería y energía.
Rolls Royce y Kawasaki Heavy Industries, por ejemplo, figuran entre los gigantes interesados en el poder de las mareas.
Siga la sección de tecnología de BBC Mundo a través de @un_mundo_feliz

sábado, 19 de mayo de 2012

Joven china diseña auto del futuro

Ya nos hemos acostumbrado a que prácticamente todos los equipos que utilizamos en nuestra vida cotidiana, desde los más sencillos como un abrelatas hasta un sofisticado iPhone, sean fabricados en China. El país asiático se ha convertido en un paraíso para las multinacionales por la gigantesca disponibilidad de mano de obra, las facilidades para la inversión extranjera y, sobre todo, los bajos salarios.
Sin embargo, las potencialidades de la enorme nación de régimen comunista no se limitan a sus casi infinitos recursos humanos. Fruto de una cultura milenaria y la formación profesional de millones de jóvenes, China también sobresale por las ideas innovadoras de sus hijos. Una de estas muchachas de ojos rasgados ha diseñado un automóvil que podría cambiar radicalmente la manera de organizar el tráfico en las ciudades modernas.
La compañía alemana Volkswagen lanzó en 2011 una convocatoria bajo el título de Proyecto del Auto del Pueblo —un juego de palabras con el nombre de la empresa y la denominación oficial de China— para reunir ideas de los consumidores chinos sobre cómo debería ser el coche del futuro. La página del concurso recibió 33 millones de visitas y 119.000 ideas, de las cuales tres han sido premiadas en el reciente Beijing Motor Show.
El VW Hover ha despertado las mayores ilusiones por su parecido con esos vehículos fantásticos que nos han hecho soñar en filmes como La Guerra de las Galaxias. El aparato biplaza flotaría gracias a bandas electromagnéticas enterradas en la vía y se movería impulsado por un motor eléctrico. Como señala Stephen Edelstein en el sitio Digitaltrends.com, este diseño "amplía el concepto de automóvil y abre un nuevo rango de posibilidades y problemas a superar". Y luego se pregunta, "¿está el mundo listo para el día en que las ruedas serán obsoletas?".
Para VW no se trata de invertir en un fantástico, pero aún lejano, futurismo automotor. La empresa apunta al creciente mercado de clientes  chinos, que al responder a la convocatoria han entregado a la compañía un valioso catálogo de expectativas de los conductores en ese país. "No solo estamos construyendo automóviles para los consumidores, sino también con los consumidores", afirma Luca de Meo, director de marketing de VW.
"Las tendencias van hacia el coche seguro que se deja manejar con facilidad por carreteras atestadas y que posee un diseño personal, emocional y espectacular", afirma Simon Loasby, director de diseño de VW en la nación asiática. Los otros dos proyectos ganadores respaldan esta afirmación.
El Music Car cambiaría de color de acuerdo con los gustos musicales de su conductor. Imaginen qué colores corresponderían a un fanático del rock más oscuro, una jovenzuela que se derrite por Justin Bieber o un nostálgico seguidor de Marc Anthony. El tercer premio, la Smart Key, concentraría en la llave del auto la información sobre el depósito de combustible, las condiciones climáticas y la seguridad del vehículo, todo al alcance del chofer mediante una pantalla táctil y un sistema conectado a la red 3G.
Y aunque el video del Hover clasifica por el momento como ciencia ficción —descrito en mandarín, pero comprensible por las imágenes-- ¿quién sabe cuán lejos estamos del día en que veremos volar una burbuja sobre nuestras cabezas?